NBA

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20 de abril de 2013 • 21:16

Spurs-Lakers, un duelo con olor a clásico

El equipo de pau Gasol ha sufrido mucho para alcanzar los play-offs, y ahora les espera un equipo con el que se han cruzado muchas veces en los últimos años.

  • Pablo Moreno
 

Se miden los dos mejores equipos de la NBA de lo que llevamos de siglo. De 13 temporadas, en ocho se han llevado el anillo uno u otro. Cinco los Lakers (2000, 2001, 2002, 2009 y 2010) y tres los Spurs (2003, 2005 y 2007, más otro en 1999). Casi siempre están entre los elegidos, entre los candidatos a lograr el tesoro más preciado.

Esta vez se miden en primera ronda porque el equipo californiano ha dado un rendimiento mucho más flojo de lo esperado. Las lesiones, las dificultades en la adaptación de los nuevos jugadores y la endeblez defensiva han provocado que la clasificación para la post-temporada no se haya producido hasta el último día de la liga regular. Haberse quedado fuera hubiera sido un fracaso absoluto.

Las sensaciones del equipo de Mike D'Antoni están enfrentadas. La baja de Kobe Bryant es irreparable. El nivel mostrado por el escolta en las últimas semanas estaba siendo superlativo, quizá el mejor de toda su carrera, al menos a nivel de hacer funcionar a un equipo alrededor suyo. Sin embargo, sus compañeros parecen tener una moral de hierro. Se han unido ante la desgracia de su líder, han ganado los partidos clave sin él y se presentan en play-offs dispuestos a plantarle cara a cualquiera.

Pero lo que van a tener enfrente no es cualquiera. San Antonio Spurs es un gran equipo, no en vano han ganado 58 partidos pese a los problemas que les han acuciado en forma de lesiones. Casi todos sus grandes jugadores han tenido problemas físicos durante esta temporada, incluidos Tony Parker y Manu Ginobili en la parte final de la temporada. Por eso su final no ha sido muy bueno y no han logrado aguantar el primer puesto de la Conferencia Oeste. Pero ahora parece que el equipo está recuperado.

Spurs y Lakers, eliminatoria repleta de recuerdos
Foto: Getty Images

Los grandes temores de San Antonio deben estar dentro de la zona. Dwight Howard ha mejorado su nivel en los últimos tiempos y Pau Gasol se ha colocado los galones y ha finalizado la liga regular con dos triples-dobles consecutivos. Por dentro, Gregg Popovich dispone de Tim Duncan, que sigue a un nivel impresionante, y a Tiago Splitter, que se las va a tener que ingeniar para sujetar el poderío físico de Howard.

Pero fuera de la zona los Lakers son inferiores a los Spurs. Incluso aunque Steve Nash vuelva de su lesión y lo haga a buen nivel, Tony Parker es, hoy por hoy, un base mucho más asentado, con mejores piernas y acostumbrado a la presión de jugar en un equipo candidato año tras año. Y Nash no se distingue por hacer una gran defensa.

El equipo angelino debe aprovechar ese momento, ese espíritu de superación que les ha llevado a ser séptimos de conferencia. La penúltima victoria fue precisamente ante San Antonio en el Staples Center.

Pero no conviene llevarse a engaño. San Antonio es el claro favorito de la eliminatoria, tienen la ventaja de campo y un conjunto mucho más sólido. La eliminatoria será probablemente muy atractiva de ver, habrá varios momentos calientes y mucho nivel sobre la pista, pero no sería de extrañar que los de Gregg Popovich consigan la clasificación con cierta comodidad. Si eso sucede, habrá que estar atentos al futuro de Mike D'Antoni.

La eliminatoria tiene un último atractivo a comentar: la vuelta de Tracy McGrady a la NBA, después de un exitoso periplo en la liga china. Probablemente no tenga un papel decisivo, pero siempre es agradable poder ver en acción a una de las grandes estrellas del siglo XXI.

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