Barcelona

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14 de septiembre de 2013 • 22:13 • actualizado a las 22:33

Victoria apurada del Barcelona sobre el silbato (3-2)

El conjunto catalán domina el primer tiempo y se olvida de cerrar y controlar el partido en el segundo para acabar sufriendo. Desaparecido durante muchos minutos Messi (protagonista final en la victoria), Neymar encandila al Camp Nou con sus florituras. El Sevilla lamenta el gol anulado por Muñiz.

  • Rut Vilar
    Barcelona
 

In-extremis y de forma poco ortodoxa ganó el Barcelona al Sevilla (3-2) en un partido de locura, con un primer tiempo dominado por los locales y una segunda parte rota. Poco avezado al juego de ida y vuelta, se entregó el Barça a lo que no sabe y así las cosas, a punto estuvo de ver volar del Camp Nou dos puntos. Pero si algo tiene además de talento Messi, es que es muy cabezón. Y falto de autoridad el equipo y de brillo la estrella, el conjunto catalán se impuso al Sevilla por la tenacidad de La Pulga.

Comenzó el partido muy fuerte el Barcelona -con Tello como novedad más destacada en el once del Tata Martino-. Aculó al Sevilla el primer cuarto de hora y exigió a Beto en hasta cinco ocasiones (las más claras, de Neymar). Intentaban armar los de Emery alguna contra, sin éxito. Hasta que el juego se igualó.

Se ordenó el equipo visitante, tupiendo el centro del campo y el Barça se apagó al no encontrar a Messi... Hasta que volvió a encender la luz Neymar.

Recibió en la zona de medios, escorado a la izquierda, dejó pasmado a Coke con un autopase de tacón y encaró el área rival, veloz, mientras la hinchada alargaba un "oh" de gusto y admiración. Un tanto tímido, no se atrevió a finalizar la jugada el brasileño, cuya carrera detuvo con falta M'Bia. Sólo así logró parar el Sevilla a Neymar: con faltas o gracias al acierto de Beto.

El fútbol hizo justicia con la llegada del gol azulgrana. Adriano, que había sustituido a Alba (lesionado), centró un balón al segundo palo, tras insistir en ataque el Barcelona, y Alves remató de cabeza el balón para batir, esta vez sí, al portero visitante.

Messi durante el partido ante el Sevilla
Foto: EFE en español

Antes del descanso, aún hubo tiempo para degustar otra floritura de Neymar: Un autopase ante Rakitic que rizaría en el segundo tiempo el brasileño con una bicicleta.

Tieso durante buena parte del partido, con problemas en el desplazamiento lateral, Piqué abortó un par de ocasiones del Sevilla tras la reanudación. Pero el partido volvió a igualarse. Lento en ataque el Barça y con las líneas separadas, el campo se le hizo largo.

Sin control por parte azulgrana, el Sevilla aprovechó los espacios atrás para armar un par de contras. Y logró incluso batir a Valdés en una jugada de estrategia, a la salida de un córner. Pero Muñiz anuló el gol de Cala por una falta que en directo, la verdad, no se vio. Quizá el central blanco cargó sobre Alves en el salto.

El partido siguió roto. Con el balón de un lado a otro. Descontrolado. Abierto -Emery dio entrada a Trochowski en busca de más llegada-. Hasta que aparició Messi, cuyo derechazo, primero, desde la frontal se le fue por arriba. Pero la segunda que tuvo el argentino, no la falló. Recién incorporado al juego Cesc (salió por Iniesta, aturdido por un golpe), el de Arenys participó en la jugada del tanto. Un acción que inicia el propio Messi, a la que da continuidad Cesc para que Neymar centre, de nuevo, hacia La Pulga.

El gol azulgrana pareció, por un momento, dar más empaque a los locales. Pero no. El Sevilla salió otra vez a la contra y Rakitic pudo batir a Valdés con un disparo fuerte y cruzado.

El partido siguió de un área a otra, como si no existiera el medio campo. A ritmo de la corneta del Séptimo de Caballería: de córner a córner. Con Masherano achicando atrás y Adriano, a punto de marcarse un gol en propia puerta. Envió el brasileño el balón a córner y de ahí, nació el tanto del empate.

Solo Coke en el punto de penalti, remató el saque de esquina de Rakitic a gol. No cerró el partido el Barça cuando pudo y se arriesgó a jugar a algo que no sabe. Prescindió de Xavi y de Busquets y se entregó al talento, el empeño y la ambición de su estrella.

Llegó Messi a un balón imposible, luchó por alcanzar con la pelota controlada la línea de fondo, atrajo la atención de la defensa sevillista y dejó la pelota atrás donde Alexis encontró el rechace de Beto y marcó el definitivo 3-2. Sufrió y ganó el Barça. Y se marchó a casa el Sevilla rasgándose las vestiduras, convencido que merecía el empate.

FICHA:

Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Alba (Adriano, m. 13); Xavi, Busquets, Iniesta (Cesc, m. 73). ; Tello (Alexis, m. 61), Messi y Neymar.

Sevilla: Beto; Coke, Cala, Navarro, Moreno; Jairo (Rabello, m. 83), Cristoforo (Marin, m. 68), Rakitic, M'Bia (Trochowski, m. 58), Vitolo y Gameiro.

Goles:1-0. M. 37. Alves remata de cabeza el centro de Adriano en el segundo palo. 2-0. M. 74. Messi culmina el centro de Neymar.2-1. M. 80. Rakitic finaliza la contra del Sevilla. 2-2. M. 89. Coke marca tras el servicio de córner del Sevilla. 3-2. M.90. Alexis remata el rechace de Beto.

Árbitro: Muñiz Fernández. Enseñó tarjeta amarilla a Vitolo, M'Bia, Jairo, Coke, Cala, Adriano y Pinto.

Camp Nou: 75.667 espectadores.

 

 

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