
El Barcelona se ha llevado el primer trofeo de la temporada ganando tras los penaltis al Paris Saint - Germain. Uno de los protagonistas del encuentro fue sin duda Gerard Piqué, que marcó el tanto decisivo y sobre todo se reencontró con su gran amigo, Zlatan Ibrahimovic, nuevo fichaje estrella del equipo francés.
La imagen del cariñoso abrazo entre los dos cuando ambos jugaban en el equipo culé dio la vuelta al mundo alimentando los rumores de una posible relación amorosa. Esta vez los excompañeros se limitaron a saludarse con la mano quedándose a distancia de seguridad.

