Estados Unidos y Francia tienen que ganar dos partidos para llegar a una final que tendría a los equipos que mejor han jugado en el torneo femenino de los Juegos Olímpicos de Londres y que, con certeza, no será entre australianas y estadounidenses, como en las últimas tres ocasiones.
El camino empieza el martes, con los partidos de cuartos de final que se disputarán en el Olympic Basketball Arena. El cartel es el siguiente Australia-China, Estados Unidos-Canadá, Turquía-Rusia y Francia-República Checa.
Brasil, el único equipo latinoamericano que participó en la primera fase, se volvió a casa al ganar sólo un partido de cinco.
"Ahora es cuando empieza el torneo", dijo la capitán estadounidense, Sue Bird. "Aquí una no se recupera de una derrota en cuartos, semifinales o la final. Un error y se acabó".
"LLegó el momento de jugar los partidos de verdad, aquellos en los que si no te esfuerzas al máximo, te vas a casa", coincidió Diana Taurasi, la estrella del equipo estadounidense.
Estados Unidos ha pasado por el torneo con una superioridad que nadie ha discutido más allá de los primeros diez minutos de partido y sería una auténtica sorpresa que las canadienses cambiasen eso.
Ambos países se han enfrentado en nueve ocasiones y Canadá ganó sólo una, en el mundial de 1975.
Estados Unidos Ha sido el equipo más anotador, con una media de 92 puntos por partido, y el que menos tantos ha encajado, 55,8.
Francia y Australia son los dos únicos dos equipos que parecen en medida de discutirle un partido a Estados Unidos, en particular las francesas.
Guiadas por una excelente Celine Dumerc, Francia ha ganado sus cinco partidos en el grupo opuesto, el B, sin tanta autoridad como Estados Unidos pero con muy buen baloncesto.
Francia juega con la República Checa, a quien ha vencido en las últimas tres ocasiones en que se enfrentaron.
Estados Unidos y Francia no se encontrarían hasta la final, en el caso que de ganasen los dos partidos que les quedan hasta entonces.
Lo que no volverá a ocurrir en Londres, como sí pasó en Sídney-2000, Atenas-2004 y Pekín-2008, es una final entre Estados Unidos y Australia -siempre ganada por las estadounidenses-.
Los dos equipos están en la misma parte del cuadro y podrían encontrarse en semifinales.
Australia tiene que medirse a China, en cuyas filas está la máxima anotadora del campeonato, Nan Chen, con 88 puntos.
En el lado australiano están destacando, la gigante Liz Cambage, de 2,03 metros, posiblemente la única mujer que ha hecho un mate en unos Juegos Olímpicos, en su partido ante Rusia. Las autoridades del deporte no fueron capaces de confirmarlo, pero nadie ha salido a probar lo contrario.
El partido es una nueva oportunidad para que la australiana Lauren Jackson, de 31 años, siga agrandando su marca de mayor anotadora en la historia de los Juegos, con 524 puntos.

