actualizado el 23 de enero de 2014 a las 17:42

Diego López no se duerme

El Villarreal supera a los blancos en juego y velocidad pero no consigue más que un empate por la gran actuación del portero del Madrid

  • Eleonora Giovio
    Madrid
 

Se durmió el Madrid hasta el gol del empate de Gareth Bale. Eso es, cuando quedaban menos de diez minutos para que terminara la primera parte. Y, sin haber hecho prácticamente nada para conseguirlo, hasta se encontró con ventaja en el marcador pasada la hora de partido. No fue suficiente para que se marchara del Madrigal con una victoria. Hubiese sido la cuarta, de cuatro, para Carlo Ancelotti.

Finalmente, su Madrid se frenó en Vila-Real. Lo frenó un equipo recién ascendido, con el mismo bloque –salvo el portero- con el que jugó la temporada pasada en Segunda. Un equipo que no supo traducir su buen fútbol en una goleada. Se lo impidió Diego López, el único que no se durmió en el Madrigal. El día después de que Ancelotti anunciara que habrá dos porteros, uno para la Champions y uno para Liga, el meta jugó como si nada. Con la tranquilidad de siempre.

El técnico italiano decidió hacer debutar a Bale poniéndole desde el inicio. De nuevo, como ya ocurrió en Granada, el Madrid jugó sin pivote defensivo. En el Madrigal fue Illarramendi el que acompañó a Modric en la medular. Y faltó peso, el que empezó a adquirir con la entrada de Khedira en la segunda parte. La velocidad no la puso Bale. Ni Cristiano. La puso el Villarreal que arrancó con las líneas muy juntas y sonrojó a la defensa blanca en repetidas ocasiones.

Parecían sorprendidos, además de lentos, Sergio Ramos y Pepe por el ritmo impuesto por los chicos de Marcelino. Incapaces de poner freno a Jonathan Pereira, Cani y Aquino. Si no es por Diego López, su habilidad para poner cuerpo y tapar huecos que parecen enormes y sus reflejos para sacar las manos, el Villarreal podría haberse ido al descanso con cuatro goles. Y con seis al final del partido.

Que se lo pregunten a Cani si no, que en el minuto 86 ya estaba celebrando el gol de la victoria. A Pepe se le fue Jonathan Pereira en el minuto 5 y fue Diego López quien sacó la pelota de la red tapando el primer palo. Cinco minutos más tarde también tapó el segundo tras otro disparo de Jonathan Pereira. Después del gol del 1-0 de Cani, impidió el KO. Aquino recibió un pase de tacón de Pereira y chutó con toda la fuerza que tenía. Pero ahí estaba Diego López, de nuevo, para desviar el remate.

El Madrid asistía inerme a las jugadas en velocidad del Villarreal. Hasta que Modric se inventó uno de sus pases; lo recogió Carvajal que centró al área y se encontró con un Bale que le había ganado la posición a Mario. Sólo tuvo que dar un leve empujón a la pelota el galés. Era el minuto 38. Sonó el despertador en ese momento. Y el Madrid empezó a jugar. Pero siempre a un ritmo inferior al del Villarreal.  

Los chicos de Marcelino no se dieron por vencidos ni siquiera después de que los blancos le dieran la vuelta al marcador con un gol de Cristiano pasada la hora de partido. Sólo levantaron bandera blanca ante Diego López. Eso sí, después de empatar a dos con Giovani

FICHA TÉCNICA

Villarreal: Asenjo; Mario, Musacchio, Dorado, J. Costa; Cani, Bruno, Trigueros (Pina, m. 70), Aquino; Giovani Dos Santos (Hernán Pérez, m. 74) y Jonathan Pereira (Uche, m. 64)

Real Madrid: Diego López; Carvajal, Pepe, Ramos, Nacho; Illarramendi (Khedira, m. 60), Modric; Bale (Di María, m. 60), Isco, Cristiano; Benzema (Morata, m. 72)

Goles: 1-0, M. 20. Cani después de una jugada dentro del área. 1-1, M. 38 Bale remata un centro de Carvajal tras un gran pase de Modric. 1-2, M. 63 Rechace de Cristiano tras una contra lanzada por Isco. 2-2, M. 69, Giovani tras un rechace de Diego López

Árbitro: Teixeira Vitienes, sacó cartulina amarilla a Aquino, Nacho, Sergio Ramos, Morata

 

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