Real Sociedad

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05 de diciembre de 2012 • 15:05

La Real no moverá ficha en el mercado de invierno

Foto: Real Sociedad
  • San Sebastián
 

La notable reacción experimentada en Liga por la Real ya ha tenido la primera consecuencia en la planificación deportiva. El club txuri-urdin ha decidido no mover ficha en el mercado de invierno. Aunque con el comienzo de la crisis de resultados que le llevó a bordear los puestos de descenso se especuló con la posibilidad de que iba a sondear el mercado para buscar un delantero centro rematador, los hechos han cambiado radicalmente en el último mes.

Son varias las razones que han motivado el cambio de planes. El primero ha sido la notable irrupción de Diego Ifrán en las alineaciones de Philippe Montanier. El charrúa estaba llamado a ser el sacrificado para hacer hueco a la hipotética incorporación, ya que la dirección deportiva, en vista de que no entraba en los planes del técnico, quería buscarle un destino donde tuviese los minutos que necesitaba después de pasarse dos años casi parado y que venía reclamando con tanta insistencia en Zubieta. Cuando menos se esperaba, el galo le dio una oportunidad en Málaga, y su buen rendimiento le ha permitido asentarse en el once en los cuatro últimos choques en los que, casualidad o no, el equipo ha experimentado una gran mejoría que le ha puesto incluso a tiro de los puestos europeos.

En el club, además, se han quedado gratamente sorprendidos con el paso adelante dado por Ifrán, que se está mostrando mucho más solidario y trabajador que nunca en el terreno de juego.

Su cambio de actitud, unido a que el considerable e ilusionante arsenal ofensivo que tiene la plantilla en sus manos ha comenzado a ver puerta, han conseguido que la dirección deportiva aborte la operación delantero centro y, por supuesto, cierre la puerta a la salida de Ifrán en calidad de cedido. No hay que olvidar que, como informamos ayer, con los cinco goles que logró en Mestalla, el cuadro txuri-urdin se ha convertido en el quinto más goleador de Primera.

En el capítulo de salidas, la Real tampoco tiene previsto en principio acometer ninguna operación. La plantilla no es demasiado amplia, como desgraciadamente ha quedado comprobado en varias ocasiones esta temporada por la acuciante plaga de lesiones que ha atacado al plantel. Precisamente el único que tendría una mínima opción para marcharse sería uno de los que permanece de baja en la enfermería, Liassine Cadamuro.

El de Toulouse no está teniendo suerte esta temporada. Además de contar poco para Montanier, dos esguinces de tobillos casi consecutivos han provocado que apenas haya jugado nueve minutos en Anoeta en el derbi ante el Athletic. El defensa no está satisfecho con su situación y no oculta que le gustaría marcharse cedido a un equipo en el que pueda tener más minutos para madurar como futbolista.

Al parecer, según su entorno, cuenta con el interés de varios equipos la liga francesa, que estarían encantados con la posibilidad de incorporarle hasta junio. El problema es que existe otro inconveniente. En el mes de enero Cadamuro se concentrará con la selección argelina para disputar la Copa de África que se celebrará en Sudáfrica del 19 de enero al 10 de febrero. A estas fechas hay que sumarle dos semanas más por la habitual concentración de preparación. Por mucho que pueda desearlo, el realista va a tener muy complicado salir en un mercado invernal que se perfila como uno de los más tranquilos que se recuerdan.

El cambio de planes que se ha vivido en las oficinas de la dirección deportiva no hace más que confirmar lo cambiante que resulta el fútbol hoy en día. Uno de los que puede dar fe de ello es el propio Montanier, que la campaña pasada consiguió superar las críticas de Anoeta con la mejor clasificación en años, y que en la actual parece decidido a seguir callando bocas si consigue que el equipo mantenga la racha actual y luche por metas más ilusionantes que la permanencia.

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